Investigando un poco sobre el concepto de sentido común en Internet se pueden encontrar diferentes manera de interpretarlo, quizás demasiadas para algo que se supone que ha de ser común.

¡Cuántas referencias cotidianas al sentido común!:

  • “Esto es de sentido común”.
  • “A ver si tienes un poco de sentido común”.
  • “Si tuvieras un poco de sentido común no te habría ocurrido esto”.
  • “Si es que la gente no tiene sentido común”.

Y así… “¡Hasta el infinito y más allá…!”.

Men-ti-ras, (lo aclaro: cosa que no es verdad).

Una de las palabras que más se repite a la hora de definir el sentido común es sensatez, que deriva de la palabra latina sensatus, que significa prudente, que deriva de prudencia, que significa “moderación en el comportamiento para acomodarlo a lo que es sensato, discreto o exento de peligro”. Así que ¿podría decirse que el sentido común tiene (alguna) relación con ser sensato, discreto o no acercarse al peligro? Y… ¿quién decide lo que es prudente, discreto o peligroso? ¡Aquí está el quid de la cuestión!

¿QUIÉN DECIDE LO QUE ES DE SENTIDO COMÚN?

Aquello que es prudente (o no), aquello que es discreto (o no) y aquello que es peligroso (o no) lo deciden… ¡sorpresa!, per-so-nas. Así es, como lo lees, personas de carne y hueso, o mejor dicho, de programación emocional y mental sana e insana, que viene a ser lo mismo. Personas que fueron niños y niñas, que fueron educadas (¿programadas?) por otras personas que también tenían su propio libro de instrucciones emocional y mental sano e insano, con su propio criterio para establecer aquello que era prudente, discreto o peligroso (recomiendo leer el artículo: En tu mundo o en el mío). Así que resulta que, cuando alguien dice eso de “esto es de sentido común”, se está refiriendo a aquello que esa persona considera adecuado, prudente, sensato, etc., en base a su programación emocional y mental, su educación, sus experiencias vitales, sus aprendizajes, etc. Y… ¿necesariamente coincide la programación emocional de esa persona con la mía? Pues no necesariamente, así que ¿por qué aquello que a ella le parece prudente o sensato me lo tiene que parecer a mí?, ¿porque alguien ha decidido que sólo hay un sentido común y es el mismo para todas las personas?, ¿y cuál es ese sentido común, el suyo o el mío?

CADA PERSONA PIENSA QUE LO QUE PIENSA “ES DE SENTIDO COMÚN”

Si bien no puedo dejar de admitir que hay conductas, decisiones y acciones que terminan en desastre y que casi se ve venir desde el principio, otras no son tan claras o no se perciben de esa manera, por lo que es difícil saber qué catalogar de sentido común. En general, se tiende a pensar que es de sentido común aquello que la persona piensa que es de sentido común, (aunque parezca un trabalenguas no lo es). Dicho de otro modo: las personas creen que lo que ellas piensan está bien pensado y no se les pasa por la cabeza dudar de aquello en lo que creen. Pues aquí tengo algo que decir: después de tantos años escuchando a las personas hablar de sus vidas, de sus decisiones, de sus creencias y de lo que piensan, concluyo que si hubiera sentido común no habría guerras, ni conflictos, ni disputas, ni accidentes, ni pobreza, ni hambre, ni sed, ni desempleo, ni especulación, ni robos, ni violencia, ni leyes, ni… terapeutas emocionales… Así que, según mi sentido común, el sentido común no existe. Para que eso sucediese, el planeta Tierra, en lugar de llamarse Tierra, debería llamarse K Pax y esto, por el momento, no parece que vaya a ocurrir.

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Noray Terapia Floral

José Antonio Sande Martínez

Terapeuta emocional con Flores de Bach.