Mi experiencia terapéutica con esta esencia floral ha sido muy escasa. Fundamentalmente la he utilizado con algunos niños y niñas en caso de pesadillas y terrores nocturnos y con algún adulto, siempre mujeres, por miedos indefinibles sobre todo por las noches. También en el caso de alguna mujer con percepciones extrasensoriales a la que le asustaban las situaciones que vivía. No es una esencia que utilice a menudo y, la mayoría de las veces, va prescrita en asociación con otras esencias florales pertenecientes al grupo del Miedo.


Ante esos miedos que no se pueden concretar la esencia floral Aspen favorece su concreción, comprensión o desaparición, tranquilizando a la persona. En el caso concreto de los niños y las pesadillas nocturnas, favorece que se suavice esa fase natural del desarrollo.


Honestamente, mi experiencia con el remedio Aspen no llega más lejos. En los apartados teóricos está la información sobre la esencia y en otros libros y manuales se pueden encontrar, más o menos, las mismas referencias. Esto no quita que algún autor o terapeuta pueda señalar otros usos y aplicaciones. Si se quiere ampliar la información recomiendo consultar otros textos. Aunque en mis lecturas para elaborar este manual no he encontrado información relevante diferente de la que expongo, sí hay matices que pueden resultar esclarecedores y que otros y otras profesionales pueden aportar según su propia experiencia.